• Digital Marketing y Publicidad
  • 21.10.2016

    Por: Ernesto Arrascue – Editor

    Muchos no se equivocaron al apostar en el online cuando aún todo era incertidumbre. Es el caso de las plataformas de avisos laborales e inmobiliarios, cuyas ventajas en lo digital son notorias. Adondevivir y Bumeran son una buena muestra de esto.

    Cuenta la historia que el CEO de Navent, Nicolás Tejerina, le compró a Telefónica en el 2003 los activos y pasivos de Bumeran por solo un euro. Para la empresa española ese portal de búsqueda de empleo no era considerado algo rentable y si alguien quería hacerse cargo, era bienvenido. En ese momento la apuesta no dejaba de ser un riesgo. ¿Dejaría la gente de buscar trabajo en los clasificados que aparecían los domingos en los diarios? ¿Dejarían de imprimir sus CV y repartirlos con la esperanza de que algún empleador los tomara en cuenta? Las respuestas a esas preguntas ya las conocemos, pero claro, en el 2003 nadie hubiese podido aventurar tal predicción. Actualmente el 90% de las personas que buscan empleo lo hacen por Internet y el 95% de las empresas buscan personal de rango medio y alto a través de los portales de búsqueda online. Definitivamente ese euro fue una inversión muy rentable.

    En el Perú, la cabeza de esta empresa es Hernán de Ponti. Es argentino, pero lleva varios años en nuestro país y ya lo siente como suyo. Es más, se casó con una peruana y sus hijas nacieron acá. Hincha de Boca Juniors, Hernán llegó a estas tierras para hacerse cargo de una empresa de cupones. “Eran tiempos muy complicados” comenta, “había que convencer a la gente de que hacer compras por Internet era seguro, si ahora existe desconfianza, imagínate en esa época”. Cierto, los tiempos han cambiado, pero no tanto como en otros países de la región. Ahora está a cargo de una empresa que, como él mismo dice: “brinda soluciones a dos de las más importantes necesidades del ser humano: buscar un trabajo y encontrar un hogar”. Esos son los dos modelos de negocio principales de Navent, real state y jobs y los productos que adquieren y que ofrecen son complementarios a estos, buscando cubrir tanto las necesidades de sus clientes como la de los usuarios de sus plataformas.

    Lo cierto es que, tanto para usuarios como para clientes, las plataformas digitales se adecúan mucho mejor a sus requerimientos. Es distinto buscar un departamento ahora, ya que uno puede conocer la ubicación, ver las fotos del lugar y utilizar la geolocalización para buscar en zonas cercanas a la que nos encontramos gracias a los dispositivos móviles. Sobre todo, una de las cosas que las plataformas digitales mejor hacen, es dar la posibilidad de filtrar las búsquedas. “Lo más importante es la usabilidad” dice Hernán. “Nosotros tenemos un equipo de más de 120 personas que solo se dedica eso, a mejorar la performance, la rapidez, a ofrecer una mejor cantidad y calidad de filtros para que los usuarios encuentren exactamente lo que buscan”. Y una de las ventajas de Navent es que, al ser una operación regional, pueden aplicar las buenas prácticas y lo que funciona en algunos países a otras realidades.

    Algunas cifras

    Según TechCrunch, Navent ocupa el décimo puesto entre las firmas más importantes de la nueva generación en Latinoamérica, con un valor estimado de 600 millones de dólares. Entre Adondevivir y Bumeran, sus productos bandera en nuestro país, suman 50 mil avisos online nuevos por día. El portal inmobiliario recibe nada menos que 1.2 millones de visitas al mes y no todas son de Lima: buena parte del tráfico proviene de Cusco, Junín, Arequipa y Trujillo. La versión móvil ha sido descargada 220 mil veces y recibe entre 80 y 85 clientes nuevos al mes. En el caso de Bumeran, 2.5 millones de peruanos han registrado su hoja de vida en el portal, motivo por el que, al mes, recibe 4.5 millones de visitas. Cuenta con un promedio de 300 empresas que, de manera permanente, buscan talento a través de su portal y, dependiendo de la oferta laboral, cada aviso recibe entre 500 y mil postulaciones.

    Navent se encuentra en un gran momento” dice de Ponti. “Estamos operando en nueve países, con un crecimiento muy grande, de 30 a 35% a nivel regional, a pesar de que algunos de estos países en los que estamos no se encuentran en buena situación. Hemos hecho adquisiciones muy importantes, por ejemplo, compramos Laborum en Chile y pasamos de una planilla de 600 a más de mil trabajadores.” En el Perú, con Bumeran y Adondevivir esperan crecer este año en un 35% y facturar cerca de 38 millones de soles, cifra nada desdeñable si tomamos en cuenta que gran parte de esto empezó con casi 4 soles, que es más o menos el valor del precio del euro actualmente en nuestro país.

    Capital humano

    El usuario peruano cada vez se acostumbra más y migra a las plataformas digitales. Si bien todavía somos uno de los países con menor nivel de penetración de Internet en la región, somos uno de los que más rápido están creciendo y los consumidores cada vez le van perdiendo más el miedo al online. Motivos más que suficientes como para que Navent haya realizado inversiones locales por más de 2.5 millones de dólares, tanto en marketing online como en el offline, principalmente para cubrir el mercado de provincias desde sus nuevas oficinas comerciales en Trujillo y Arequipa. Desde ahí monitorean su operación en el norte y el sur del país respectivamente.

    “Pero nuestra mayor inversión es a nivel humano” asegura Hernán de Ponti. “Hemos creado un modelo, adquirimos compañías en Latinoamérica, las potenciamos, les damos nuestro estilo, manteniendo su identidad para que el público local las identifique. Llevamos quince años en esto, destacando los beneficios del online y los resultados son buenos.” Esos buenos resultados han hecho que Navent, en menos de tres meses, presente tres nuevos productos:  un CRM de búsqueda laboral, un CRM inmobiliario y un generador de leads para centros de estudio. “Lo que queremos es estar más cerca de nuestros clientes, fidelizarlos y abarcar todas sus necesidades. Por ahora no tenemos pensado entrar a otros rubros”. Al parecer, al menos en estos, la barrera de la desconfianza está siendo superada.