• Digital Marketing y Publicidad
  • 08.01.2016

    La publicidad, qué duda cabe, ha evolucionado muchísimo y en estos últimos tiempos, la aceleración es evidente, sobre todo si nos fijamos en las nuevas tecnologías que se incorporan a velocidades insospechadas.

    Uno de los grandes retos que enfrentamos como industria es la constante proliferación de multiplataformas y nuevas tecnologías.  Se están reconfigurando aceleradamente las modalidades de consumo.  Estamos siendo testigos de una expansión y desarrollo de los nuevos medios de comunicación concentrados en plataformas digitales que se han instalado en la vida de cada persona.

    El publicista no es más únicamente el personaje con ideas originales, que sabía presentarlas con grandes dotes de enamorador para cautivar a todo un mercado.  Actualmente y cada vez más, se necesita de un publicista que entienda cómo leer los números, use inteligentemente la tecnología, sea capaz de avizorar tendencias, tenga contacto y conocimiento de la psicología y en general que incorpore a su desarrollo todo aquello que probablemente antes no le parecía importante, porque entendía la publicidad como un reducto desde donde se pueden decir cosas.

    El perfil del publicista es múltiple y requiere de atributos que necesitan de la enseñanza de habilidades que antes no se tenían en cuenta. No creo que se conciba hoy día un profesional publicitario que se encierre en una supuesta “especialidad” y desdeñe e ignore aspectos que no solo necesita, sino que el mercado le pide conocer y los clientes esperan que conozca y ejerza.

    A estos factores, llamémosles técnicos, se suman importantes capacidades que hacen a un individuo, ser humano.  La honestidad, la solidaridad, la prudencia, la responsabilidad y tantas otras que podemos catalogar como virtudes, son elementos necesarios, armas que el publicista debe conocer perfectamente y saber manejar.

    No hay que olvidarnos que la publicidad es una parte del marketing y este se mueve en el mundo de los negocios.  El publicista es un personaje que comunica para el mundo, desde el mundo de los negocios y por tal razón está inter relacionado y bebe de diversas fuentes.  En ese sentido debe ser una persona que vea más, escuche más, lea más, vaya más al cine, guste de todo tipo de música, “esté en todas”.  Y la comunicación no es sólo decir qué, sino cómo, cuándo y a quiénes. Cada uno de estos “apartados” se abre a mundos que requieren un conocimiento cada vez más amplio.  Los procesos de segmentación que antes eran poco desafiantes hoy se vuelven absolutamente indispensables.

    La enseñanza de la publicidad no puede reducirse a técnicas de creación y diseños de estrategias.  Todo aquello que forme al futuro profesional publicitario en la búsqueda de respuestas y le provea de herramientas para un verdadero desarrollo personal es necesario para su formación; no olvidemos que antes de mejores publicistas deberán ser también mejores personas.

    Es que para participar con éxito en el mundo de las empresas y de la publicidad, se necesita mucho más que lo que solamente un director de arte, un redactor creativo o un planner pueden ofrecer.  En este mundo, el publicista tiene que tener qué decir y decirlo bien para que su opinión profesional sea considerada, valorada y respetada.

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    La restricción de contenido por región quedan suspendidas.  ►http://goo.gl/PyxVqV Posted by ANDA Perú on Thursday, January 7, 2016